Era un viernes por la noche. Mi novia, una chavita mexicana de dieciocho años, estaba sentada en el hotel barato que habíamos alquilado para pasar el fin de semana. Era su primera vez practicando sexo oral y no sabía qué esperar. Me acerqué a ella y le dije: "Voy a mostrarte cómo hacer una mamada perfecta". Ella me miró con curiosidad, pero se acercó y comenzó a hacerlo. Al poco rato, ya estaba en la cima de la corrida y gritando de placer. Fue un momento increíblemente caliente y emocionante. ¡Vivan las mamadas!
Categorias y Tags
Chavitas XXX Flaquitas XXX Jovencitas XXX Nenas XXX corridas Morritas XXX